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CS6GLrPWUAA0sZB José Gabriel Rojas Miranda nació en 1891, y al perder a su padre a muy temprana edad, debió abandonar sus estudios para hacerse cargo de su madre, a la cual adoraba.

Se caracterizó por ser en su corta vida una persona seria y amable. Conocido por ser un infatigable trabajador, y por ser cumplidor fiel de sus obligaciones, en todo ámbito de su vida, fue muy estimado por todos aquellos con quienes compartió.

Ingresó a la Sexta Compañía de Bomberos de Santiago el 10 de agosto de 1912 en calidad de Auxiliar, no dejando, en su corto paso por la Compañía, huella o gesto que mereciera una observación o reproche. 

El día 3 de noviembre de 1913, siendo las 04:31 horas, se dio la alarma de incendio que acaeció en calle Gálvez, esquina Franklin. José Gabriel, ante el llamado del deber, respondió sin dudar y corrió hacia el lugar de la emergencia por calle San Diego, siguiendo su curso en dirección al sur, donde alcanzó finalmente al gallo de la Primera Compañía.

José Gabriel Rojas logró tomarse del pasamano trasero del carro. Consiguió luego treparse a una de las pisaderas traseras del gallo, pero, fatídica e inesperadamente, resbala, perdiendo con ello su punto de apoyo y cayendo, en acto seguido, a la calle, donde resulta fatalmente atropellado por la máquina de la Quinta que venía en esos instantes a sólo pocos metros de distancia. Inútiles los esfuerzos hechos por el cuartelero-conductor, don Salustio Cubillos Valenzuela, por detener la pesada máquina. El lamentable accidente referido, ocurrió en la intersección de las calles San Diego y Coquimbo, y fue allí mismo donde Rojas perdería su vida.

Su cadáver fue trasladado al Cuartel de la Sexta Compañía, recibiendo sus restos, en aquel lugar, el sentido homenaje de las personas que acudieron a despedirlo, en una severísima Capilla Ardiente levantada en el salón de Honor de la Casa de Matta.

José Gabriel Rojas Miranda, modesto auxiliar de la Sexta, cayó en el cumplimiento del deber a temprana edad. Su sacrificio lo convierten en el séptimo mártir del deber, único Auxiliar y el segundo de la Compañía. En la actualidad, nuestro carro de Rescate Técnico Pesado, RX6, lleva su nombre en honor del caído sextino en servicio.